Plantean elevar estándares de las redes de agua potable y de alcantarillado en suelo salino

agua_de_tuberia grandeLa moción, presentada por un grupo transversal de diputados, establece que la regularización del diseño, construcción y puesta en explotación de las redes de agua potable y de alcantarillado para viviendas en suelos salinos, deberán contemplar las medidas más eficientes y eficaces que la mejor tecnología disponible ofrece en orden a evitar filtraciones.

Buscando garantizar las mejores condiciones de salud para la población, un grupo transversal de diputados, liderados por Vlado Mirosevic (PL), presentó una moción (boletín 9548) que plantea elevar los estándares y medidas de construcción de las redes de agua potable y de alcantarillado en suelo salino.

El proyecto, enviado a la Comisión de Vivienda para su evaluación, fue ingresado a trámite el pasado jueves 4 de septiembre por el diputado Mirosevic junto a los diputados PRSD Marcos Espinosa; UDI Renzo Trisotti; y RN Paulina Núñez.

La propuesta agrega específicamente al artículo 51 del Decreto con Fuerza de Ley 382 de 1988, Ley General de Servicios Sanitarios, una norma que indica que la regularización del “diseño, construcción y puesta en explotación de las redes de agua potable y de alcantarillado para viviendas en suelos salinos, deberán contemplar las medidas más eficientes y eficaces que la mejor tecnología disponible ofrece en orden a evitar filtraciones”.

“Los estándares y/o medidas que la autoridad actualmente establece para construir viviendas en suelos salinos no se corresponde con la mejor tecnología disponible en orden a evitar las filtraciones. Sólo a modo de ejemplo, es posible exponer a los sistemas de drenaje al vacío de las redes de alcantarillado como un sistema que se presenta como eficaz y eficiente de evitar las filtraciones sobre suelo salino”, recalcaron los diputados.

Los autores también destacaron que en la mayoría de las localidades del norte de nuestro país y, especialmente en la Región de Arica y Parinacota, el suelo presenta una alta composición salina, que termina por provocar con el tiempo diversos daños en las viviendas construidas sobre ellos, tales como fisuración, grietas y desnivelación.

Indicaron que el problema se deriva de la acción de filtraciones sanitarias domiciliarias, roturas de matrices de agua potable, riego, ampliaciones mal ejecutadas y/o exposición a las aguas lluvia, que disuelven las sales presentes en los suelos de fundación y terminan por incidir en la construcción.

Fuente: Cámara de Diputados

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